A veces las cosas no salen cómo esperamos, pero muchas veces es importante fijarse en por qué sucede esto. Muchas veces nos centramos en el deber ser y no tanto en lo que es, nos centramos en ideas más que en sensaciones. Otras veces nos centramos demasiados en sensaciones, pero no tanto en las nuestras y más en las de los demás que no nos permiten tener sensaciones propias puras. Puede incluso que pensemos en el futuro o el pasado y no en el presente…
Estoy de acuerdo en que no disfrutamos todo lo que podemos porque hay muchos factores que no dependen de nosotros, pero ¿por qué nos centramos tanto en aquello que no depende de nosotros? ¿por qué nos culpabilizamos por ello?
Siento que esto es propio de aquellos que buscan el bien (como idea), algo que merece respeto y elogio desde mi perspectiva. Sin embargo hay que saber que si pretendemos alcanzarlo nunca llegaremos a un bienestar propio y muchas veces esto no merece la pena, ya que así no alcanzaremos la felicidad. Todo es cuestión de equilibrio, pero también hay que saber que el equilibrio es distinto en cada persona.
