Disfruta

A veces las cosas no salen cómo esperamos, pero muchas veces es importante fijarse en por qué sucede esto. Muchas veces nos centramos en el deber ser y no tanto en lo que es, nos centramos en ideas más que en sensaciones. Otras veces nos centramos demasiados en sensaciones, pero no tanto en las nuestras y más en las de los demás que no nos permiten tener sensaciones propias puras. Puede incluso que pensemos en el futuro o el pasado y no en el presente…

Estoy de acuerdo en que no disfrutamos todo lo que podemos porque hay muchos factores que no dependen de nosotros, pero ¿por qué nos centramos tanto en aquello que no depende de nosotros? ¿por qué nos culpabilizamos por ello?

Siento que esto es propio de aquellos que buscan el bien (como idea), algo que merece respeto y elogio desde mi perspectiva. Sin embargo hay que saber que si pretendemos alcanzarlo nunca llegaremos a un bienestar propio y muchas veces esto no merece la pena, ya que así no alcanzaremos la felicidad. Todo es cuestión de equilibrio, pero también hay que saber que el equilibrio es distinto en cada persona.

Días libres

14/12/18


Un día paseando por cuatro vientos, disfrutando del frío y el viento, dos cosas que suelen desagradar porque provocan en el cuerpo sensaciones que alteran su estado normal. Sin embargo hoy he decidido que esas alteraciones me llenan más que incomodan.

Qué cosas hace la mente para proteger al cuerpo…

Vivencia artística

24/4/16

Hoy le he comprado un dibujo a Dara. No estoy segura de por qué he elegido ese y no otro. El dibujo parece fácil de descifrar, pero su significado me parece digno de cuestionarse. O significados. Supongo que por eso me he fijado en él, por el desconcierto que me ha producido algo que aparentemente es fácil de desvelar pero a su vez es difícil ver la profundidad que representa. Cada vez que lo miro pienso en cosas distintas, o tal vez me quede embobada mirándolo sin que un pensamiento pase por mi mente. Lo veo complicado y curioso, aunque prefiero que se mantenga con esta forma para poder seguir conociéndolo a fondo. Parece que quiere transmitir algo que está fuera de mi alcance, pero que aún así se deja mostrar de manera sutil.

En este rato de reflexión y pérdidas de mi mente por distintos mundos observando este dibujo, he caído en la cuenta de la dificultad que me produce el escribir. No siento que pueda transmitir lo mismo que con mi voz. Me he dado cuenta de que mi pensamiento, y la comprensión de él por parte de otros agentes distintos a mí, no solo depende de mis ideas y lo que ellas puedan suscitar en otras personas, sino también en cómo lo diga. La phone completa mi pensamiento, porque no se trata solo de lo que digo sino de cómo lo digo. Supongo que escribiendo se pueden transmitir distintas cosas con una serie de recursos que la voz no tiene, pero sigo pensando que no es lo mismo. Así lo veo cuando hablo con gente pero también leo sus cosas, no veo a la misma persona. Tampoco tendría nada de malo que el modo en que se dice genere distintas personas, es más una cuestión de que me convence más ser una oyente que una lectora. Lo vivo más, se ve más claro, está a la luz toda la voluntad de la persona al describir su pensamiento. Se trata de un diálogo, de un intercambio de ideas cuyo significado se va enriqueciendo porque existe la comparación. Al haber un contraste se puede visualizar mejor el sentido que se le da a las palabras, el mensaje se ve mucho más claro.

A lo mejor esto era lo que quería que viese el dibujo, que él no me va a hacer ver completamente lo que quiere transmitir porque faltan las palabras reales, dichas por una persona en un espacio y tiempo que me digan el verdadero mensaje, si es que lo hay… El líquido y los ojos que salen por la boca quieren decir mucho más de lo que puede ser representado. Aunque de todos modos ha sido el dibujo el que ha hecho que yo recaiga en todo este proceso, entonces ¿dónde se pone el límite a esa dialéctica de la que hablaba antes como necesaria para la transmisión de ideas? En realidad no lo sé, solo creo que aquello que no involucra voz puede ser un incentivo para generar pensamiento, pero hasta que no llegas a la voz no se completa realmente. 

El conocimiento como un puzzle

3/8/17


Últimamente tengo la sensación de que nuestro conocimiento es como un puzzle, es algo que se va formando poco a poco. Esto se consigue a través de la recopilación de información nueva, pero el simple hecho de recibir información nueva no quiere decir que se haya aprendido algo o se tenga conocimiento nuevo. Me explico: Me imagino un puzzle en el cual hay imágenes distintas, como pueden ser una casa, un árbol, un río, una persona, etc… Distintas formas que forman una imagen completa. Como sabemos, esta imagen está compuesta de distintas piezas que por separado e individualmente no significan nada, pero que si se unen dan lugar a algo con sentido.

Para mí esto es algo que pasa con el conocimiento, que a su vez creo que es lo que va dando sentido a nuestras vidas. Muchas veces adquirimos información nueva que, sin embargo, no produce la sensación de que nos haya aportado algo. Creo que esto sucede porque es como empezar un puzzle y tener una sola pieza. No ves nada con solo una pieza. Es solo cuando vas uniendo fichas que podrás ver la imagen de la persona, el río o la casa. Cuando logras ver una imagen de la imagen completa, para mí, es como pasar una etapa de tu vida. Has logrado formar una parte de tu conocimiento que te permite ver mejor la imagen completa. No verla como tal sino intuir que no solo hay eso, que si continúas acabarás viendo más y más. Ves que ese conocimiento que de por sí tiene sentido, tendrá más sentido aún cuando lo relaciones con el resto de cosas.

Puede que mi experiencia en instituciones académicas haya sido poco productiva pero, ¿no habéis tenido esta sensación en el colegio o el instituto? Sentir que te atiborran de información aparentemente útil pero que no tenía ningún sentido. Al menos yo no lograba ver qué imagen se formaba con esa información. También puede ser un problema de orden, puede que tuviese todas las piezas para formar la cara de la persona, por ejemplo, solo que no había conseguido encajarlas. O simplemente puede ser un problema a la hora de seleccionar las piezas, es decir, a lo mejor intentaba formar la imagen de la persona con piezas del río, y por eso no encajaban. Es como coger una pieza que corresponde a la esquina del puzzle y te empeñas en querer ponerla en el medio.

A medida que conocemos más, tenemos mayor capacidad para identificar y utilizar mejor la información que recibimos, sabemos identificar mejor qué piezas pueden corresponder a cada imagen. A veces en nuestra vida creo que nos pasa lo mismo que cuando estamos haciendo un puzzle: nos atascamos. No logramos ver la imagen completa (la que aparece en la carátula de la caja del puzzle y la que sería el sentido de nuestra vida, si es que lo hay), y nos centramos demasiado en las piezas haciendo que en ocasiones no podamos ver cómo encajarlas entre ellas. Aunque ese es el problema de la vida, normalmente no sabemos cómo es esa carátula sino que la vamos formando nosotros mismos, y hay muchas veces que nos encontramos con piezas “en blanco” o que no parecen representar nada importante de la imagen completa. Sin embargo, esa pieza es igual de valiosa que cualquier otra, porque sin ella no podríamos tener la imagen completa. Necesitas conocerla para saber que está “en blanco”, sino nos quedaríamos con la duda de si era algo más.

‘We have a hunger of the mind which asks for knowledge of all around us, and the more we gain, the more is our desire; the more we see, the more we are capable of seeing.’ —Maria Mitchell (1818-1889), American astronomer.Puzzle