3/8/17
Últimamente tengo la sensación de que nuestro conocimiento es como un puzzle, es algo que se va formando poco a poco. Esto se consigue a través de la recopilación de información nueva, pero el simple hecho de recibir información nueva no quiere decir que se haya aprendido algo o se tenga conocimiento nuevo. Me explico: Me imagino un puzzle en el cual hay imágenes distintas, como pueden ser una casa, un árbol, un río, una persona, etc… Distintas formas que forman una imagen completa. Como sabemos, esta imagen está compuesta de distintas piezas que por separado e individualmente no significan nada, pero que si se unen dan lugar a algo con sentido.
Para mí esto es algo que pasa con el conocimiento, que a su vez creo que es lo que va dando sentido a nuestras vidas. Muchas veces adquirimos información nueva que, sin embargo, no produce la sensación de que nos haya aportado algo. Creo que esto sucede porque es como empezar un puzzle y tener una sola pieza. No ves nada con solo una pieza. Es solo cuando vas uniendo fichas que podrás ver la imagen de la persona, el río o la casa. Cuando logras ver una imagen de la imagen completa, para mí, es como pasar una etapa de tu vida. Has logrado formar una parte de tu conocimiento que te permite ver mejor la imagen completa. No verla como tal sino intuir que no solo hay eso, que si continúas acabarás viendo más y más. Ves que ese conocimiento que de por sí tiene sentido, tendrá más sentido aún cuando lo relaciones con el resto de cosas.
Puede que mi experiencia en instituciones académicas haya sido poco productiva pero, ¿no habéis tenido esta sensación en el colegio o el instituto? Sentir que te atiborran de información aparentemente útil pero que no tenía ningún sentido. Al menos yo no lograba ver qué imagen se formaba con esa información. También puede ser un problema de orden, puede que tuviese todas las piezas para formar la cara de la persona, por ejemplo, solo que no había conseguido encajarlas. O simplemente puede ser un problema a la hora de seleccionar las piezas, es decir, a lo mejor intentaba formar la imagen de la persona con piezas del río, y por eso no encajaban. Es como coger una pieza que corresponde a la esquina del puzzle y te empeñas en querer ponerla en el medio.
A medida que conocemos más, tenemos mayor capacidad para identificar y utilizar mejor la información que recibimos, sabemos identificar mejor qué piezas pueden corresponder a cada imagen. A veces en nuestra vida creo que nos pasa lo mismo que cuando estamos haciendo un puzzle: nos atascamos. No logramos ver la imagen completa (la que aparece en la carátula de la caja del puzzle y la que sería el sentido de nuestra vida, si es que lo hay), y nos centramos demasiado en las piezas haciendo que en ocasiones no podamos ver cómo encajarlas entre ellas. Aunque ese es el problema de la vida, normalmente no sabemos cómo es esa carátula sino que la vamos formando nosotros mismos, y hay muchas veces que nos encontramos con piezas “en blanco” o que no parecen representar nada importante de la imagen completa. Sin embargo, esa pieza es igual de valiosa que cualquier otra, porque sin ella no podríamos tener la imagen completa. Necesitas conocerla para saber que está “en blanco”, sino nos quedaríamos con la duda de si era algo más.
‘We have a hunger of the mind which asks for knowledge of all around us, and the more we gain, the more is our desire; the more we see, the more we are capable of seeing.’ —Maria Mitchell (1818-1889), American astronomer.